Jugar al póker no solo es cuestión de suerte. Para ganar en estas lides se necesita algunas maniobras, estrategias o trucos que nos faciliten el camino. Es por eso que mucho se ha escrito, hablado y recopilado sobre los mejores trucos de este fascinante juego de cartas.

A continuación presentamos algunos consejos básicos para que nuestra experiencia jugando póker pueda permitirnos pensar en seguir jugando y no nos alejemos por pérdidas tontas o derrotas aplastantes.

Lo primero que debe saber es que cuando la mano que le tocó jugar es mala lo mejor es retirarse. Nunca se confíe, no crea que ya es un gran jugador de póker hasta que el dinero acumulado hable por usted.

Algunos consideran que una buena cifra es tener 50 veces al límite de apuestas en la mesa de juego. Cuando le toque tener una buena mano y crea que no será fácil vencerlo debe hacer todo lo posible para que los otros jugadores paguen por ver su juego. De saber que las dos primeras cartas que reciba dirán mucho del juego que tendrá al final. Será muy difícil mejorar las cosas si empezó con un par malo.

Asimismo, es importante que identifique cuáles son los jugadores más fuertes de la mesa, cuando sea el momento trate de nos enfrentarse en apuestas altas contra ellos. La paciencia es una virtud también en el póker, así que debe ser paciente si quiere jugar largo rato. Deba, también, saber dónde y con quién juega, nunca lo haga donde las apuestas sean muy altas para su presupuesto. Nunca juegue cuando esté triste, molesto o preocupado, eso limitará su atención y repercutirá en su juego. Siempre tenga en cuenta las probabilidades y expectativas.