Los juegos en solitario de cartas son practicados por muchas personas y no porque no tengan con quien jugar sino porque existe un placer encantador en poder ganar y vencer y mejorar el nivel de uno mismo.

 Juegos de cartas: Solitario Carta blanca

Un caso emblemático es el juego carta blanca donde se necesita de mucha concentración y dedicación para vencer. En algunos casos puede que resulte un poco complejo pero una vez que se practica se entiende todo y la diversión brota por sí sola.

El objetivo del juego es trasladar las cartas desde la zona del tablero hasta las casillas de cada palo. Para eso se reservan cuatro espacios en la parte superior del juego. El jugador solo podrán considerarse ganador si consigue acomodar las cartas en los cuatro montones de palos. Y tendrá que hacerlo de manera que todos los corazones en estén en un lugar, los diamantes en un lugar, las espadas en uno y los tréboles en otro. Pero no solo eso. Tienen que ordenarse de manera ascendente, es decir desde el AS hasta el Rey.

Para mover las cartas el jugador debe tomar en cuenta las numeraciones de las mismas y el palo de cada una. El juego de Carta Blanca tiene la particularidad de que todas pueden ganarse, así que no sucederá como en otros juegos en los que es muy difícil vencer, ya sea por suerte o por negligencia.

El caso de Carta blanca garantiza que el juego termine con el jugador venciendo, claro, siempre y cuando esté atento a todas las posibilidades de orden que se presenten.