El primer consejo sobre el Texas Holdem es concentrarte en las posibilidades de tus dos cartas iniciales. Si no son buenas, es muy posible que otros cuenten con mejores cartas y terminen por formar mejores manos. Muchas veces lo más inteligente es retirarse y guardar tus fichas para otra ronda con mejores perspectivas.

El segundo consejo tiene que ver con el lugar que tienes en la mesa. ¿Eres el último? tus chances mejoran ya que vas a conocer las acciones de los otros rivales antes de que a ti te toque apostar. Si eres el primero, por el contrario, juegas sin saber qué harán los demás, y esto siempre supone una desventaja.